22018May
Reflexión  del mes: No cambiaría nada

Reflexión del mes: No cambiaría nada

De qué estoy hablando cuando digo que no haría ningún Canvi. Básicamente de que no cambiaría nada de lo que me haya pasado en mi vida, ni lo llamado bueno, ni lo llamado malo. Como es obvio, es una simple opinión, válida en principio sólo para mí, definida en el tiempo (no sé si cambiaré de criterio), y no extrapolable a la fuerza para nadie. No cambiaría nada de lo que fue mi vida porque estoy muy a gusto como soy. Mi estado actual tiene los justos y necesarios problemas, sinsabores, miserias, enfados, pequedepres, etc…, lo que para mí es lo más apetecible de mi estado es el de tener la conciencia de saber que están ahí y más o menos saber gestionarlos. No es gran cosa, diréis, y tendréis razón, pero me ha costado 45 años y nueve meses de viaje el haberlo conseguido. Resumiendo, es como si caminase por un campo plagado de minas, pero por fin a los 45 me he comprado un detector en Amazon. El poder salir a voluntad del animal llamado Cándido para ver sus problemas desde fuera para encontrarles solución, o algo parecido, es una conquista a la que no quiero renunciar, y cambiar cualquier cosa de mi vida no me garantiza que los hechos subsiguientes me traigan al mismo puerto en el que estoy actualmente flotando tan a gusto.

Llevémoslo más lejos. Supongamos que bajan unos extraterrestres, aparece un genio, Dios se da una vuelta… y me conceden un deseo que tiene el potencial de cambiar a la humanidad en su totalidad. No se: que no haya guerras, que no haya enfermedad, que nadie muera de hambre, que todos sean felices… imaginación al poder. Mi respuesta sería la misma, no cambiaría nada. Apenas soy lo bastante listo como para manejar mi barquito como para saber qué es lo mejor para toda la humanidad. Siempre que el hombre se ha creído más listo que la circunstancia ha acabado empeorándola mucho más. Cuando por fin viene la Humildad a echar una mano, nos permitimos bajarnos del burro, callar, escuchar y aprender que nos quiere decir la Vida sobre ese tema. Desde introducir conejos en Australia hasta pretender mejorar la especie con la eugenesia de raza llevada a cabo por el nazismo y muchos otros gobiernos europeos que ahora echan tierra sobre el asunto, los ejemplos son infinitos no por nada el mundo está como está.

La cuestión es la de siempre, desde donde tomamos esas decisiones, desde que nivel de conciencia me muevo. Si tomamos al hombre como medida de todas las cosas y al carajo las consecuencias, los deseos cumplidos de fin del hambre, de las guerras, del sufrimiento… podrían resultar válidos, por lo menos al principio, después las consecuencias podrían ser aterradoras y mucho peores que el mal que queremos resolver. No se puede resolver un problema a la fuerza, no se puede ir en contra simplemente sin entender las causas que lo provocan, no se le puede resolver un problema a un ser humano sin el cambio de conciencia voluntario en esa persona o colectivo, no se puede cambiar nada ni a nadie a la fuerza. Ya que está de moda estos días, no te puedo dar un título universitario si no te lo has ganado porque no sabrás hacer bien lo que presuntamente dice ese título que sabes.

Desde otro nivel de conciencia, si la medida de todas las cosas es otra muy distinta, Dios, conciencia, información, Unidad… y el ser humano es el vehículo que por muy breve tiempo conduce algo mucho mayor, llámalo alma, espíritu… para aprender y experimentar esta realidad, realmente con esos deseos forzados te estas cargando el plan. ¿Por qué permite Dios el mal en el mundo?, la vieja pregunta. Para mí el que sea o lo que sea solo pone el campo de juego, lo que hagan los jugadores con el campo y entre ellos es exclusivamente su responsabilidad. Para mí el que sea o lo que sea no quiere mascotas que hagan su voluntad si no que cada uno se responsabilice de la suya. Es lo mismo que un padre con sus hijos, Que quieres ¿mascotas que te obedezcan o iguales que encuentren su camino, aunque sea distinto o contrario al tuyo? ¿Amas lo suficiente a tus creaciones para dejarlas libres de elegir o serán tus miedos los que limiten su capacidad de elegir por sí mismas? Desde luego a nivel a humano las consecuencias de los “males” del mundo son atroces no nos engañemos, pero aun así no sería yo quien privase a nadie ser él mismo. Se podría alargar mucho el tema comentado que yo vivo en el llamado primer mundo, que si viviera en el denominado tercer mundo otro gallo me cantaría y cosas así pero no hay papel para tanto. Lo dicho si bajara el que sea, lo que sea o la que sea a día de hoy les diría lo mismo, “no cambiaría nada “, muchas gracias. Elijo disfrutar de mis aciertos y aprender de mis errores para que se conviertan en futuros aciertos.

Cándido Granada Álvarez.

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